Equipo de Dalia Gaelle.
Estimadas/os amiga/os:

Nos dirigimos a ustedes para darles las gracias por confiar cada día más en nuestro equipo.Por eso queremos ser algo más que tarotistas al otro lado del teléfono;queremos darles un trato profesional,humano y más cercano,pero sobre todo que nuestros clientes nos vean como amigas/os.
Queremos mejorar día a día por y para  ustedes,por eso ante cualquier sugerencia que nos puedan aportar para mejorar no lo dudéis y háganoslo saber en nuestro buzón de sugerencias.

Todo lo bueno que desees te sera concedido gracias,sean felices.


Un cordial saludo del equipo de Dalia Gaelle.




Quien no recuerda esta canción!
Alma Gemela
Las almas gemelas son parte del grupo de almas que forman las conexiones karmaticas, pero se trata de dos personas que se destacan muy por sobre el resto de ese grupo en la mayoría de los aspectos de compatibilidad mutua. Su conexión usualmente proviene por haber compartido varias vidas pasadas que les han sido mutuamente positivas.

La mayoría de las personas pueden tener varias almas gemelas, y mientras mayor es su tiempo de existencia, mayor es el número de almas gemelas.

Las almas gemelas pueden estar encarnadas en esta dimensión con nosotros o estar como guías nuestros en la otra dimensión, dándonos valor y ayudándonos.

Nuestras almas gemelas nos conocen bien y comparten con nosotros muchas experiencias intensas y/o que nos acercan sentimental y emocionalmente.

Lo que se experimenta al producirse el encuentro con su alma gemela, la primera vez que ocurre dicho encuentro o en un tiempo posterior, puede manifestarse con algunas emociones muy especiales como sentir una energía frenética, que su corazón deja de latir, una sensación que se transmite por toda la piel, y otras manifestaciones emocionales y físicas que manifiestan la intensidad de nuestro deseo interior de estar con esa persona para siempre.

Lo dicho recién pertenece más a la situación del amor a primera vista. La misma experiencia de encontrarse con su alma gemela puede provenir de la comunicación que hace nacer los sentimientos que crean un lazo amoroso el cual deseamos que dure por toda una vida.

El amor a primera vista puede reflejar una intensa sensación de intimidad que puede indicar que nos hemos encontrado con alguien a quien hemos amado en alguna vida pasada. La otra manera de sentir que estamos con nuestra alma gemela puede ocurrir después de haber estado con esa persona en un número de ocasiones posteriores al primer encuentro. Esto también puede manifestarse como algo repentino, como al sentir celos cuando alguien muestra interés por esa persona, o la repentina aceleración de los latidos del corazón cuando quedamos cerca de él o ella. La atadura espiritual de las almas gemelas puede emerger después de un tiermpo y usualmente causa un sentimiento como si se hubiera compartido un pasado entre esas personas lo cual implica el presentimiento de un futuro feliz como pareja. En términos de las vidas pasadas, proyectamos nuestro futuro con esa otra persona en base a una o mas experiencias compartidas en las vidas pasadas. El recuerdo de ese tiempo compartido juntos puede despertar las sensaciones asociadas en nuestra mente subconsciente al primer encuentro o después de sucesivos encuentros.

Algunas preguntas que la gente suele hacer son: "¿Alguna vez voy a encontrar mi alma gemela?", "¿Estoy con mi alma gemela ahora?", "¿Es él/ella mi alma gemela?", "Algo ocurrió, pensé que él/ella era mi alma gemela, ¿qué ocurrió?"

Posiblemente esas preguntas se relaciones con el problema común de la búsqueda de un amor incondicional e ilimitado. Esto puede reflejar la experiencia de amor por parte de ambos o uno de nuestros padres lo que para la mayoría ha sido sentido como incondicional e ilimitado. Ningún romance comparte esas características, ninguno es ni incondicional ni ilimitado.

Cuando nuestras experiencias reales no cumplen con esos estándares muchos de nosotros suponemos que no hemos encontrado la persona adecuada, y que cuando encontremos a la persona adecuada entonces quedaremos realmente conformes con la relación. Así podemos ir de relación en relación buscando algo que no existe fuera de nuestra relación materna/paterna.

El encuentro con quien hemos sentido como alma gemela nos permite la oportunidad de iniciar un romance amoroso y para hacerlo crecer hacia algo superior que signifique un lazo amoroso fuerte y duradero con niveles profundos de intimidad y pasión. Esto puede ocurrir después de un proceso de aprendizaje con un número de relaciones con otras almas pertenecientes al grupo de las conecciones kármicas, provenientes de vidas pasadas, las cuales han durado hasta sus etapas de ruptura.


Fuente visita para elaborar articulo:

http://www.jfinternational.com/adv/encuentro-almas-gemelas.html

Foto; Google

Grandes Historias de amor.
De la casa de Trastámara, la reina Juana fue la tercera hija de Fernando II el Católico y de Isabel I la Católica. El 6 de noviembre de 1479 nació en la antigua capital visigoda de Toledo y fue bautizada con el nombre del santo patrón de su familia, al igual que su hermano mayor, Juan.

Desde pequeña fue muy inteligente, recibió una esmerada educación propia de una infanta e improbable heredera de Castilla basada en la obediencia más que en el gobierno, a diferencia de la exposición pública y las enseñanzas del gobierno requeridos en la instrucción de un príncipe. En el estricto e itinerante ambiente de la Corte Castellana de su época, Juana fue alumna aventajada en comportamiento religioso, urbanidad, buenas maneras y manejo propios de la corte, sin desestimar artes como la danza y la música, entrenamiento como jinete y el conocimiento de lenguas romances propias de la península Ibérica además del francés y latín. Entre sus principales preceptores se encontraban el sacerdote dominico Andrés de Miranda, la amiga y tutora de la reina Isabel, Beatriz Galindo, apodada «la Latina», y, por supuesto, su madre. Aunque Isabel la Católica procuró vigilar la educación de sus hijos, sus deberes de gobierno no pudieron dejar mucho tiempo para ocuparse de una hija a la que, según T. de Azcona, «nunca llegó a entender y dirigir».

El manejo de la casa de la infanta y, por ende, de su ambiente inmediato estaba totalmente dominado por sus padres. La casa incluía personal religioso (confesor, sacristán, limosnero y capellanes), oficiales administrativos (mayordomos, camareros, caballerizos, todos estos con distinta graduación, además de un contador, un tesorero y un secretario), personal encargado de la alimentación (cocineros, ballesteros de maza, maestresala, panadero, repostero, coperos y catadores), personal preocupado de la salud y protección y personal de servicio (criadas y esclavas canarias), meticulosamente seleccionados por sus padres sin intervención de ella misma. A diferencia de Juana, su hermano, don Juan de Aragón, Príncipe de Asturias y de Gerona, comenzó a hacerse cargo de su casa y de posesiones territoriales como entrenamiento en el dominio de su futuro Reino.

Como ya era costumbre en la Europa de esos siglos, Isabel y Fernando negociaron los matrimonios de todos sus hijos con el fin de asegurar sus objetivos diplomáticos y estratégicos. Conscientes de las aptitudes de Juana y de su posible desempeño en otra corte, así como la necesidad de reforzar los lazos con el Sacro Emperador Romano Germánico, Maximiliano I de Habsburgo, contra los cada vez más hegemónicos monarcas franceses de la dinastía Valois, ofrecieron a Juana para su hijo, Felipe, archiduque de Austria, duque de Borgoña, Brabante, Limburgo y Luxemburgo, conde de Flandes, de Habsburgo, de Hainaut, de Holanda, de Zelanda, Tirol y Artois, y señor de Amberes y Malinas entre otras ciudades.

Matrimonio con Felipe el Hermoso:

        En septiembre de 1496 contrajo matrimonio con el archiduque Felipe, primogénito del emperador Maximiliano I y de María de Borgoña. Tras el fallecimiento de sus hermanos Juan e Isabel en 1497 y 1498, respectivamente, y el de su sobrino Miguel (hijo de esta última y del rey de Portugal Manuel I el Afortunado) en 1500, pasó a ser heredera de Castilla y Aragón. Pese a las claras señales de enajenación mental y a las tendencias francesas de su marido, su madre Isabel la nombró heredera en su testamento, aunque especificó que en caso de ausencia o incapacidad administrase el reino Fernando II el Católico hasta la mayoría de edad de su nieto Carlos.

Juana y su marido fueron reconocidos como herederos por las Cortes de Castilla y las de Aragón en 1502. Muerta Isabel (1504), Fernando tenía esperanzas de conservar el gobierno en nombre de su hija, pero la actitud de una parte de la nobleza castellana, que se acercó a Felipe, le obligó a retirarse a Aragón. Durante un breve periodo, gobernó en Castilla Felipe el Hermoso, pero su fallecimiento (ocurrido el 25 de septiembre de 1506) y la consecuente acentuación del desequilibrio de Juana hicieron que su padre asumiera de nuevo el gobierno de Castilla en 1506.

De su matrimonio con Felipe dio a luz, además de a quien se convertiría en el emperador Carlos V (nacido en 1500), a: Leonor de Austria (1498), futura reina de Portugal (1518-1521) tras casarse con Manuel I el Afortunado, y de Francia (1530-1547) al contraer matrimonio con Francisco I; Isabel de Austria (1501), quien habría de ser reina de Dinamarca desde 1515 hasta 1523, luego de desposarse con Cristián II; Fernando I de Habsburgo (1503), futuro sucesor de su hermano Carlos en el desempeño del Sacro Imperio desde 1558; María de Austria (1505), que, en 1522, accedería al reino de Hungría y, desde 1531 hasta 1555, sería gobernadora de los Países Bajos; y Catalina de Austria (1507), la cual pasaría a ser reina de Portugal en 1525 al casarse con Juan III el Piadoso. Cuando murió Fernando II (25 de enero de 1516), el nieto de éste, Carlos, se hizo dar el título de rey de las dos coronas (la de Castilla y la de Aragón), aunque Juana siguió siendo reina y en los documentos su nombre figuraba en primer lugar. Por lo demás, permaneció alejada de toda actividad política en su residencia de Tordesillas (Valladolid), donde se encontraba cuando se dirigieron a ella los principales dirigentes de la revuelta de las Comunidades en 1520 con el objetivo insatisfecho de ganarla para su causa. Falleció en dicha localidad el 11 de abril de 1555.

Juana, apodada más tarde "La Loca", fue hija de los Reyes Católicos de España. Nació en Toledo en 1479 con un destino muy claro: vivir y morir de amor. Cuando cumplió 16 años se casó con Felipe de Austria, hijo de Maximiliano I.

La boda, que en principio fue por conveniencia política, terminó siendo por pasión. Los jóvenes, nada más verse, supieron lo que era la atracción.

De hecho, hubo dos bodas. Una primera, más modesta, porque Felipe, apodado "El Hermoso" quería consumar de una vez el matrimonio. Otra, más tarde, digna de un matrimonio real.

El amor que Juana le profesaba a su marido era enorme. Sin embargo, la joven era contestada con engaños. El matrimonio no pudo cambiar el gusto por los escarceos amorosos que tanto le gustaban a Felipe, y que tanto molestaban a ella. A pesar de los ataques de celos de ésta y de las continuas discusiones, la pareja tuvo seis hijos.

La muerte de sus dos hermanos, sucesores al trono, dejó a Juana al poder del país. Esta situación hizo que la pareja tuviera que viajar por toda España. En estos viajes los celos destrozaban a Juana. Sufría tremendas depresiones, y la respuesta de su marido volvía a ser los engaños. Sin embargo, la locura real de esta mujer llegó cuando su marido, después de jugar a pelota, se tomó un refresco y murió, según versiones oficiales, de pulmonía. Juana estaba embarazada de nuevo y no quería enterrar a su marido.El amor, un amor loco, la llevó a deambular por España con el féretro de su marido a cuestas. Viajaba de noche y se hospedaba en lugares donde ninguna otra mujer podía acceder. Su problema mental se hizo patente entonces."La Loca" como pasó a la historia, en vez de recibir ayuda especializada, fue internada en Tordesillas. No quiso asearse nunca, ni cambiar sus negros ropajes. En 1555 Juana murió cubierta de llagas por las condiciones infrahumanas en las que pasó el resto de su vida. El amor acabó con ella.


Paginas consultadas para elaborar articulo:

www.delsolmedina.com

wikipedia.


                                                                                     

                           
La frase de Carmen,tarotista de Dalia Gaelle.
El amor es el sentimiento que nos dignifica y nos hace ser libre,pero el amor sin egoísmo ni posesión.
Cuando el ser humano llegue a entenderlo,y llegue a comprender el verdadero sentido o significado de la palabra amor,el mundo sera diferente.
               
                                     Carmen,tarotista de Dalia Gaelle.


                             

Como saber si es tu Alma Gemela.


Ay muchas señales, cuando encuentras a esa persona a lo mejor tu parte racional no la sabe reconocer, pero tu alma sí y tenemos la sensación de haberla conocido de siempre. Hay sensación de intimidad, sientes deseos de abrazar a esa persona y de estar a su lado, también a la vez sentir una sensación de incomodidad y extrañeza.

¿POR QUÉ TENEMOS ESA SENSACIÓN?
Porque esta en la misma línea vibratoria, o lo que es lo mismo que se dice mas comúnmente, tu alma gemela.

¿CÓMO TE GUÍA EL TAROT?
El tarot te orienta, te guía, te saca de dudas, soluciona las dudas que puedas tener referente a los problemas sentimentales con tu pareja o bien con alguien de tu entorno, también se le pueden consultar temas relacionados con el trabajo y la salud. El Tarot te ayuda adelantándote los posibles problemas futuros para poder enfrentarte mejor a ellos. Pero la ultima palabra siempre la tiene el consultante, el es dueño de cambiar su destino.


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